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Los nuevos activos mainstream

Los nuevos activos mainstream

La creciente popularidad de las criptomonedas y las tecnologías de blockchain hacen que este sector esté en constante evolución. En el último año, hemos visto cómo dos nuevas tendencias acaparaban la atención de los mercados: DeFi y tokens NFT. Veamos en qué consisten, cuáles son sus diferencias y qué ventajas presentan.

DeFi

Las finanzas descentralizadas (DeFi) son un ecosistema descentralizado, público y que no requieren confiar en aplicaciones o servicios financieros basados en blockchains públicas. Con frecuencia se usa como base la cadena de bloques de Ethereum.

Actualmente, los activos DeFi representan aproximadamente el 4 % de la capitalización total del mercado de criptomonedas, pero no hay barreras en el horizonte, y el sector continuará creciendo y desarrollándose gracias a una serie de ventajas.

Imagen Participación de los activos DeFi en la capitalización del mercado criptográfico (Fuente: StormGain Academy)

Se trata de un sistema sumamente eficaz, ya que comprende casi todas las áreas de servicios financieros, incluidos los préstamos, la creación de derivados, o los seguros de contingencias. De hecho, permite la realización de todas las acciones financieras necesarias, sin la participación de bancos en calidad de intermediarios además, lo que en la práctica se traduce en la eliminación de costes adicionales y en una mayor agilidad en la ejecución de las operaciones.

Esta es sin duda la principal ventaja del sistema DeFi, puesto que la descentralización permite la segmentación y distribución del control entre todos los agentes del ecosistema de manera uniforme. La consecuencia directa es la ausencia de un exceso de regularización, y la absoluta transparencia de todas las operaciones. La gestión de los sistemas DeFi se lleva a cabo mediante contratos inteligentes en los que se enuncia claramente las "reglas del juego".

Hoy en día, el área de aplicación de este sistema es muy amplia. El siguiente gráfico representa la distribución de los principales segmentos del ecosistema.

Imagen Distribución de los principales segmentos del ecosistema DeFi (Fuente: The Block)

En base a este sistema, se crea monedas estables descentralizadas (esto es, criptomonedas cuyo valor está vinculado a un activo subyacente). Un buen ejemplo de ello es el proyecto MakerDAO: se trata de una plataforma de contratos inteligentes que se sirve de la cadena de bloques Ethereum para la creación de la stablecoin descentralizada Dai. Así, se emplea Ethereum para proporcionar soporte a esta stablecoin. Los tokens se emiten así: el usuario envía una determinada cantidad de ETH al contrato inteligente, lo que a su vez genera el token Dai.

Los protocolos de aterrizaje no custodiados son también parte de este ecosistema. Esta función permite que los usuarios presten o tomen prestados activos criptográficos, siendo uno de los más conocidos el protocolo compuesto.
En el marco del sistema DeFi se crea también plataformas para emitir valores tokenizados, y, al mismo tiempo, se emite activos digitales de plena conformidad con la legislación vigente. Todo esto ofrece un mayor grado de protección para los inversores, y menores riesgos para los emisores. En esencia, estos tokens tienen las mismas propiedades que el papel moneda y cumplen con los requisitos legales.

Cabe destacar que casi todos los servicios DeFi tienen su propio token con los que el usuario puede invertir en esta industria, lo que adquiere pleno sentido en un contexto en el que un creciente número de empresas empieza a buscar una alternativa a los servicios financieros tradicionales.



Tokens NTF

Un NFT (del Inglés "non-fungible token") es un token no canjeable, lo que hace de él un token completamente único, diferenciándolo significativamente de los tokens tradicionales. Así, mientras que cualquier token de Ethereum puede ser intercambiado por otro similar, un token NFT es único en su especie.

Los NFT aparecieron en escena en 2017, y ya en 2018 pudimos comprobar las altas temperaturas alcanzadas en los mercados tras la fiebre por los Criptogatitos, un juego con el que el usuario podía hacerse con gatitos (NFT) y que incluso permitía que dos gatitos tuviesen un bebé, que podía ser vendido o seguir en la familia. Uno de estos gatitos fue comprado por 600 ETH.

A pesar de que inicialmente los tokens NFT se destinaron principalmente a juegos, su aplicación actual es en cierto modo diferente; mediante los tokens, el usuario puede fácilmente obtener los derechos sobre un objeto digital único, como una imagen, un vídeo o una obra musical o literaria. Es decir, los NFT te permiten comprar no el producto en sí, sino la propiedad del mismo, por lo que el archivo viene acompañado de un token adjunto que contiene los datos del propietario.
Puedes servirte de páginas como OpenSea o Rarible para adjuntar un token a tu obra.
A finales de 2020, el segmento de obras de arte tokenizadas suponía el 31 % de la facturación total de NFT, y continúa creciendo a día de hoy. En efecto, y como hemos podido comprobar, 2021 ha sido testigo de una auténtica oleada de obras de arte tokenizadas. La historia más estrafalaria nos llega de manos de la compañía Injective Protocol, que compró la afamada obra del artista Bansky "Morons (White)" por 95.000 dólares para posteriormente quemarla durante una transmisión en Twitter, después de lo que se adjuntó un token no canjeable a la versión digital de la obra.

El DJ estadounidense 3LAU tokenizó su propio álbum y lo vendió como edición limitada, ganando así 11,6 millones de dólares. Lo mismo hizo la canadiense Grimes al vender 400 tokens NFT vinculados a 4 pinturas obra de la propia cantante y de su hermano, por los que recibió 5,8 millones de dólares.

La aparición en escena de los tokens NFT puede revolucionar el control de los derechos de autor, ya que la singularidad inherente a estos tokens podría ser aprovechada para mejorar la seguridad en las operaciones inmobiliarias. Es más que evidente que su utilización en este campo continuará creciendo, sobre todo si tenemos en cuenta que, al operar con tokens, tanto el consumidor como el proveedor acaban con la necesidad de intermediarios, con lo que se reduce el tiempo de la transacción y esto acarrea menos gastos generales. Esto, a su vez, creará nuevas oportunidades para los traders.